La mayoría de nosotros hemos oído la alarmante predicción sobre la crisis del plástico marino: en 2050, el peso del plástico en el océano podría superar al de los peces. Por lo tanto, recoger y reciclar el plástico de los océanos se ha convertido en algo crucial para frenar el daño adicional que inflige a los ecosistemas y la vida salvaje.

Análisis de las alarmantes estadísticas

Las estimaciones actuales indican que hay al menos 269.000 toneladas métricas de plástico en el océano, lo que equivale a más de 5 billones de piezas de plástico. Y lo que es más grave, cada día llegan al océano unos 8 millones de nuevos residuos plásticos, cifra que sigue aumentando.

Cuando se habla de contaminación marina por plásticos, la Gran mancha de basura del Pacífico es uno de los ejemplos más llamativos. Esta zona del Pacífico Norte, situada entre Hawai y California, acumula enormes cantidades de desechos arrastrados por las corrientes oceánicas y concentrados por los giros. Su cobertura exacta es difícil de medir con precisión. Sin embargo, el giro responsable de la acumulación de esta mancha abarca al menos decenas de millones de kilómetros cuadrados, lo que pone de relieve la gravedad del problema. El volumen total de plástico está estrechamente ligado a su tasa de descomposición en tierra y en el mar. El proceso de degradación hace que elementos como las botellas de plástico se descompongan en microplásticos. Estas partículas nocivas acaban entrando en la red trófica marina y pueden volver a los seres humanos a través de la cadena alimentaria, lo que supone una amenaza potencial para la salud: ya hay estudios que informan de la detección de microplásticos en la sangre y el tejido pulmonar humanos.

Cuando se habla de contaminación marina por plásticos, el Gran Parche de Basura del Pacífico es uno de los ejemplos más llamativos. Esta zona del Pacífico Norte, situada entre Hawai y California, acumula enormes cantidades de residuos arrastrados por las corrientes oceánicas y concentrados por los giros. Su extensión exacta es difícil de medir con precisión. Sin embargo, el giro responsable de la acumulación de esta mancha abarca al menos decenas de millones de kilómetros cuadrados, lo que pone de relieve la gravedad del problema. El volumen total de plástico está estrechamente ligado a su tasa de descomposición en tierra y en el mar. El proceso de degradación hace que elementos como las botellas de plástico se descompongan en microplásticos. Estas partículas nocivas acaban entrando en la red trófica marina y pueden volver a los seres humanos a través de la cadena alimentaria, lo que supone una amenaza potencial para la salud -ya hay estudios que han informado de la detección de microplásticos en sangre humana y tejido pulmonar.

¿Por qué es tan grave el problema de la contaminación marina por plásticos?

Según un análisis de la Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), 80% de los residuos plásticos que llegan al océano proceden de fuentes terrestres. ¿Cómo llegan al mar los plásticos desechados en el interior?

El problema principal radica en la generación excesiva de residuos plásticos y su eliminación inadecuada. Tirar basura, arrojar objetos por el retrete de forma inadecuada y verterlos ilegalmente permiten que los residuos entren en el medio natural, donde pueden llegar fácilmente a los sistemas acuáticos.

Los sistemas de drenaje y las redes de alcantarillado suelen desembocar en ríos y otras masas de agua que, en última instancia, conectan con el océano. Si hay deficiencias en los procesos de tratamiento de las aguas residuales, los objetos de plástico arrojados por los inodoros pueden llegar directamente al mar. La basura, los sistemas inadecuados de gestión de residuos y la eliminación incorrecta de las artes de pesca son los principales factores antropogénicos que contribuyen a la contaminación marina por plásticos.

Los deficientes sistemas de gestión de residuos agravan el problema. Por ejemplo, en regiones donde el agua del grifo no es potable y el agua embotellada se convierte en una necesidad, es esencial establecer mecanismos eficaces de devolución y reciclaje de botellas. Si no existen sistemas de reciclaje, la cantidad de residuos plásticos que llegan al medio ambiente puede ser asombrosa.

Las actividades pesqueras constituyen otra fuente importante de contaminación. Se calcula que hasta 10% de residuos plásticos marinos procede de artes de pesca abandonadas, perdidas o desechadas (ALDFG), como redes, sedales y trampas. Dentro de los residuos plásticos que circulan por el Gran Parche de Basura del Pacífico, las redes de pesca abandonadas representan una parte importante, estimada en hasta 86%.

Casos típicos de valorización de plásticos marinos

A medida que la crisis adquiere mayor relieve, diversas partes interesadas buscan activamente soluciones. Numerosas empresas, gobiernos y organizaciones se han comprometido a hacer frente a la contaminación marina por plásticos.

Por ejemplo, La Limpieza del océano se centra en extraer el plástico de los parches de basura marina, recogerlo y llevarlo a tierra para limpiarlo y procesarlo. La fibra de poliéster reciclado (rPET), fabricada a partir de botellas de PET desechadas, ya se utiliza ampliamente en productos como calzado deportivo, chaquetas de plumón y tiendas de campaña para actividades al aire libre. Marcas destacadas como Adidas y Patagonia también han incorporado fibras de plástico reciclado de los océanos a sus líneas de ropa. Además, algunas organizaciones trabajan directamente con pescadores y comunidades costeras, estableciendo puntos de recogida de redes de pesca al final de su vida útil. Los residuos recogidos se clasifican meticulosamente por tipo de material, color, etc., sentando las bases para su posterior valorización.

Reciclado y tratamiento de residuos plásticos

Para el reciclado y la regeneración de plásticos oceánicos, se puede adoptar un conjunto completo de sistemas de equipos modulares proporcionados por Streamline Eco Tech para lograr un proceso de circuito cerrado para la utilización de alto valor. Este proceso incluye principalmente:

  1. Tecnología de separación física:Utiliza equipos como separadores magnéticos, clasificadores por aire y separadores por densidad para eliminar eficazmente los metales y las impurezas del plástico, logrando una pureza de separación superior a 98%. También permite la clasificación por tipo de plástico (por ejemplo, PE, PP, PET), creando las condiciones para la posterior recuperación de recursos.
  2. Utilización de recursos:Los plásticos limpios se trituran y granulan para producir pellets de plástico reciclado. Estos gránulos pueden utilizarse en diversos sectores, como envases, materiales de construcción, prendas de vestir, componentes de automoción, materiales de impresión 3D y materias primas químicas.

Soluciones personalizadas de Streamline Eco Tech

Aprovechando su profunda experiencia en el sector del tratamiento de residuos sólidos, Streamline Eco Tech ofrece soluciones integrales y personalizadas para el reciclado de plásticos marinos. La empresa ha diseñado sistemas modulares de trituración multietapa adaptados a las distintas necesidades de los clientes. Para las grandes empresas, ofrece líneas de producción totalmente automatizadas que integran módulos de preclasificación, trituración multietapa, clasificación precisa y lavado y secado para lograr una recuperación eficaz de los recursos. Sus soluciones innovadoras pretenden ayudar a los socios a reducir el consumo de recursos, disminuir las emisiones de carbono y alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible.

Este equipo está optimizado específicamente para materiales como las redes de pesca, y cuenta con cuchillas antienrollamiento y sistemas de control inteligentes. La innovación tecnológica es una de las principales ventajas de la empresa. Los clientes también pueden optar por un sistema de supervisión visual inteligente a distancia para seguir el estado del equipo en tiempo real, minimizando los tiempos de inactividad y mejorando la eficiencia del procesamiento.

La tendencia futura está pasando del mero reciclado a la utilización de alto valor y la fabricación circular, esforzándose por reintegrar cada gramo de plástico en el ciclo industrial, trabajando en última instancia hacia un "Futuro Cero Residuos."